Si alguna vez me preguntaran quiénes son lejos los cabrones mejores para la jarana, no dudaría un sólo segundo -y respondería con algo de orgullo quizás- en decir que los españoles se llevan todos los premios. No he visto en mi vida compadres y locas con más tiraje, cuerda y aguante que ellos, donde un carrete cualquiera puede durar 12 horas fácilmente, sin dejar de lado que lo comido y lo bailado “literalmente” es en cantidades considerables. Y tal vez -y aquí si que no voy a dar datos ciertos sino pura especulación- es por eso mismo que inventaron las tapas: platos pequeños de exquisitos y variados sabores, con precios muy razonables que permiten conversaciones verdaderamente extensas, acompañadas de mucho vino y cerveza, asegurando la diversión.
Dado que estamos en Chile y quizás hay muchos que alguna raíz tienen por esos lados y quisieran conocer algo más de esa cultura, o simplemente para aquellos que quieren comer bien, por un buen rato y precios razonables, es que esta semana les traigo un clásico de la comida española capitalina: El “De La Ostia”.
Propiedad de Edgar de Litrán, ex dueño del en su momento muy popular Barcelona, este local con pinta de taberna -según las mismas palabras de su dueño- ofrece la oportunidad de vivir una verdadera noche de tapas. Con una rica terraza y una buena barra, paredes de ladrillo en bruto, una cantidad importante de mesas en relación al tamaño del lugar, un porcentaje de clientes habituales de voz muy elevada y varios meseros españoles, el “De La Ostia” se convierte en un pequeño pedazo de España en medio de Providencia.
Para empezar, una caña de cerveza en la barra -porque es muy posible tener que esperar unos minutos- para luego seguir con una indispensable jarra de sangría e infinitas posibilidades de tapas, bocatas y pintxos, donde los champiñones, camarones, aceitunas y calamares, entre otros, son los ingredientes que le dan sabor a estos pequeños platos conversados. Y como la idea es tener una buena charla sin levantarse más que para ir al baño y no tener que pedir la carta 12 veces, es que los mismos manteles de las mesas tienen las fotos, descripciones y precios de todos los platos, y así concentrar todos los esfuerzos en sólo disfrutar.
Todo esto lo pueden encontrar en Orrego Luco 065 y hacer sus reservas al 3351422, para que coman de lo lindo y se vayan de joda!
Popularity: 5% [?]
He tenido muy buenos comentarios de este lugar, que la jarana es agressor y goza de muy buena onda.
Ahora imposible no ir a probar este pasaje a la Madre Patria.
PD: 100% de acuerdo con los españoles. Son durisimos para el carre.
He ido un par de veces y recomiendo las tapas de pulpo y calamar, todo curado por una buena jarra de sangria y chelas en la barra. Si van, hagan que los atienda Emma, catalana for real y una gran amiga personal. No dejen ademas de probar las cavas que andan a cuello!
ole!
Excelente restaurante! Mi recomendacion: irse directo a la sangria, nada que chelitas distractoras. Ademas sugiero arriesgarse a probar cosas disintas, tienen unas unas combinaciones inimaginables y y excelentes.
Parece que mola mogollón, habrá que irse de juerga pa allá y cagarse hasta en las bragas de la virgen.
Tremendo restaurant, recomiendo el pulpo al merquen y los calamares, muy buen dato y a precios muy razonable, cada plato debe andar en torno a los $3.500, en donde con dos quedai hecho leña, y una variedad gigante de pintxos a cerca de $1.000 que se veian de puta madre
El comentario de arriba fue mio, estaba registrado como la mejor cerveza artesanal del mundo….
Jajaja grande Afro!
Fui ayer y la comida la encontré bien piola, la tortilla de papas y las mejillas al pilpil muy buenas, un pintxo de jamon serrano andaba perfeto, pero el de camarones mas o menos no mas. Los precios muy razonables, pero tipo 12:30 nos empezaron a echar, onda poner las sillas arriba de la mesa y nos llevaron la cuenta para pagar…eso me cago un poco la onda igual, sobretodo siendo un restaurant “español”, pero en general anda ok.
[...] como Felipe comentaba hace algunos meses, los españoles son conocidos por ser gente extremadamente buena onda y unos gozadores de la buena [...]