jun 2010 08

Para casi todo el mundo es más que conocida no sólo la música, innumerables presentaciones, larga lista de trabajos discográficos y más que nada, la relevante influencia que ha tenido la trayectoria de los Rolling Stones en la historia de la música. Sin embargo, tal vez muy pocos conocen en detalle aquel pasaje de la vida de la banda en que decidieron tomar no sólo sus maletas y respectivas novias, sino que a un completo equipo de sonidistas y técnicos musicales, con el fin de realizar un autoexilio fuera de Inglaterra, el que por más de cuatro meses tuvo como resultado además de una infinidad de historias de locura y excesos, uno de los discos más importantes de la banda.

La razón de tal decisión se debe a las deudas de la banda con el gobierno inglés, además de los levados impuestos que amenazaban con llevar al grupo a la banca rota, por lo que su asesor financiero del momento y amigo de Mick Jagger, Rupert Lowenstein, les recomendó radicarse fuera de Inglaterra por un tiempo. Dicho y hecho, la banda tomó sus cosas y partieron rumbo a Francia, país donde los integrantes se dispersaron para vivir. Mick Jagger y su reciente esposa, Bianca Pérez Morena de Macías, se establecieron en Saint-Tropez,  Charlie Watts se fue cerca de Avignon, mientras que el guitarrista Keith Richards arrendó un chateau en Villefranche-sur-Mer, llamado Villa Nellcôte, donde decidieron realizar las grabaciones de su disco.

Así comenzó un proceso de varios meses, donde junto con la banda se mudaron técnicos, ingenieros en sonido, músicos adicionales y sus respectivas novias, así como amigos de la banda, formando un séquito de cerca de 70 personas que por razones obvias terminaron con la calma del tranquilo balneario. De esa forma, comenzaron a desarrollarse las sesiones de música, las cuales no estuvieron libres de tropiezos dada la cercanía, especialmente de Richards, con la heroína -lo que lo hacía ausentarse de las prácticas- así como de eventos de distinta índole, tales como el robo de parte de la colección de guitarras del músico y un incendio generado por una explosión de gas en la cocina de la casa.

Tras varias semanas de excesos e incidentes, en octubre de 1971 se vieron finalizadas las actividades en Nellcôte después de que la policía francesa irrumpiera en lugar para interrogar a los habitantes respecto la cantidad de traficantes de droga que merodeaban el lugar. Sin embargo, el tiempo fue suficiente para que producto de este “viaje”, se diera como resultado uno de los trabajos más importantes de la banda “Exile on Main Street”, un disco doble de dieciocho pistas, que abarcan múltiples influencias y estilos como el rock, blues, soul y gospel. Además, el disco fue catalogado como el fin de la época dorada de los Rolling Stones y no sólo tuvo mucho éxito comercial sino que muy bien recibido por la crítica, a pesar de sus extrañas características.

La noticia importante es que el disco será reeditado e incluirá diez canciones inéditas, además de un documental dirigido por Stephen Kijak llamado “Stone in Exile” y que fue presentado por la banda en el Festival de Cannes y muestra escenas del making off del disco.

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3 Commentarios

  1. Sebastian dice:

    Si no me equivoco el sabado dieron el documental por el isat, muy bueno y recomendable.
    Bien dFrente!

  2. Andrés dice:

    Que buen artículo.

    Estuve oyendo el fin de semana el disco y de hecho hablaba en la radio concierto un tipo acerca de este disco y del exilio de los Rolling.

  3. claudio dice:

    jajaja buenisima historia, no tenia ni la mas minima idea. buen post men.

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