Producto de una grata conversación de bar que sostuvimos ayer con un integrante de este excelso lugar de encuentro, me dieron ganas de compartir un pequeño set de tips de Paulo Coehlo, que como gran escritor que es, muchos de sus cuentos y literatura deben provenir de las aventuras de viaje. En su blog, interesantísimo por lo demás,
Se las dejo a continuación.
Viajando de Manera Diferente, por Paulo Coehlo.
Desde muy joven descubrí que el viajar era, para mí, la mejor manera de aprender. Continúo hasta hoy con este alma de peregrino, y decidí relatar en este blog algunas de las lecciones que aprendí, esperando que puedan ser útiles a otros peregrinos como yo.
1) Evite los museos. El consejo puede parecer absurdo, pero vamos a reflexionar un poco juntos: si usted está en una ciudad extranjera, ¿no es mucho más interesante ir en busca del presente que del pasado? Sucede que las personas se sienten obligadas a ir a museos porque aprendieron desde pequeñas que viajar es buscar ese tipo de cultura. Es claro que los museos son importantes, pero exigen tiempo y objetividad – tiene antes que saber qué desea ver allí, o va a salir con la impresión de que vio un montón de cosas fundamentales para su vida pero que no recuerda cuáles son.
2) Frecuente los bares. Allí, al contrario de los museos, la vida de la ciudad se manifiesta. Bares no son discotecas, sino lugares adonde la gente va, toma algo, piensa en el tiempo y está siempre dispuesta para una conversación. Compre un diario y quédese contemplando el movimiento del local. Si alguien inicia un tema, por más bobo que sea, acepte la charla: no se puede juzgar la belleza de un camino mirando solamente su puerta.
3) Esté disponible. El mejor guía de turismo es alguien que vive en el lugar, conoce todo, está orgulloso de su ciudad, pero no trabaja en una agencia. Salga por la calle, elija a la persona con quien desea conversar y pídale informaciones (¿dónde queda tal catedral? ¿dónde está el Correo?) Si no resulta, pruebe con otra; le garantizo que al final del día habrá encontrado una excelente compañía.
4) Procure viajar solo, o – si está casado – con su cónyuge. Le dará más trabajo, nadie lo (o los) cuidará, pero sólo de esta manera podrá realmente salir de su país. Los viajes en grupo son una manera disfrazada de estar en una tierra extranjera, pero hablando su lengua natal, obedeciendo a lo que manda el jefe del rebaño, preocupándose más con las murmuraciones del grupo que con el lugar que se está visitando.
5) No compare. No compare nada – ni precios, ni limpieza, ni calidad de vida, ni medios de transporte, ¡nada! Usted no está viajando para probar que vive mejor que los otros; su búsqueda, en verdad, es saber cómo los otros viven, lo que pueden enseñar, cómo se enfrentan con la realidad y con lo extraordinario de la vida.
6) Entienda que todo el mundo le entiende. Aunque no hable el idioma, no tenga miedo: ya estuve en muchos lugares donde no había manera de comunicarme a través de las palabras y siempre terminé encontrando apoyo, orientación, sugerencias importantes, y hasta aventuras amorosas. Algunas personas creen que, si viajan solas, saldrán a la calle y se perderán para siempre. Basta tener la tarjeta del hotel en el bolsillo y – en una situación extrema – tomar un taxi y mostrarla al chofer.
7) No compre mucho. Gaste su dinero en cosas que después no tendrá que cargar: buenas obras de teatro, restaurantes, paseos. Hoy en día, con el mercado global y Internet, puede tener todo sin necesidad de pagar exceso de equipaje.
8.) No intente ver el mundo en un mes. Más vale quedarse en una ciudad cuatro o cinco días, que visitar cinco ciudades en una semana. Una ciudad es una mujer caprichosa, necesita tiempo para ser seducida y mostrarse completamente.
9) Un viaje es una aventura. Henry Miller decía que es mucho más importante descubrir una iglesia de la que nadie oyó hablar, que ir a Roma y sentirse obligado a visitar la Capilla Sixtina, con doscientos mil turistas gritando en sus oídos. Vaya a la Capilla Sixtina, sí, pero también déjese perder por las calles, intérnese en las callejuelas, sienta la libertad de estar buscando algo que no sabe lo que es pero que, – con toda seguridad – encontrará, y cambiará su vida.
Si de lugares chilensis se trata, la gran mayoría de los gestores de este humilde espacio cibernético compartimos una relación muy especial con Valparaíso, uno de los principales puertos de nuestro país y tal vez una de las ciudades más mágicas e interesantes de nuestro largo territorio. Y es que si bien no nacimos ni tenemos familia en la zona, el espíritu que acompaña nuestros gustos y pasiones, se refleja de forma bastante íntegra en las calles porteñas, las que albergan infinitos colores, música y estilos, que nos han llevado a cada uno de nososotros a compartir paseos, conciertos, fiestas, programas radiales y escapadas románticas enntre sus cerros, convirtiéndolos en imágines ojalá indelebles de nuestras a veces frágiles memorias.
Por esa y otras razones fue que hace unas semanas tuve la suerte de volver a pisar las calles del cada vez más mejorado Valpo, dejándome caer en uno de los lugares más emblemáticos del clásico recorrido turístico de la ciudad, el que me recibió con los brazos abiertos y me reglaó una muy grata experiencia entre sus muros. El Hotel Gervasoni, está rodeado por los cerros Alegre y Concepción, en el conocido Paseo Gervasoni, el que se jacta de tener una de las mejores vistas a la bahía de Valparaíso y en medio de una zona declarada Patrimonio de la Humanidad, en una gran casona de 1870 con cuatro niveles y 14 habitaciones, es un verdadero viaje al pasado, directo al esplendor de la época dorada de la ciudad.
Con una terraza de grandes dimensiones con una incríble vista al mar, un restaurant -el Di Vino- con buena comida (pero carísimo) y una espectacular cava con más de 150 vinos, la experiencia se torna realmente entretenida, a lo que se suman todos los atractivos tanto culturales como gastronómicos y nocturnos del lugar, lo que hace realmente recomendable comer y luego salir a perderse para dejarse caer en uno de los múltiples bares que decoran las estrechas e inclinadas calles de los cerros cercanos. Tengo que reconocer que la experiencia fue realmente buena, ya que desde el inicio de mi estadia en que recorrimos los mútltiples pasillos y niveles de la gran casa, nos sentimos transportados al pasado, dando a nuestra estadía un tinte muy especial que no había tenido en visitas anteriores al puerto.
Si bien los precios no tienen nada de módicos, es una experiencia que vale la pena vivir al menos una vez en la vida, así que les dejo el teléfono para los que se motiven y rompen el chanchito para alguna ocasión especial: (56-32) 211 10 43 / 223 9236. Disfruten!
Mirando las estadísticas que lleva nuestra pagina acerca de la gente que nos lee alrededor del mundo, pude ver que dFrente ha estado presente en computadores de los 5 continentes y para ser más especifico en 99 países.
Ya que le tengo un gran aprecio y amistad a México, que ocupa el tercer lugar de este ranking de visitas, he decidido traerles este documental que encontré por ahí de promoción turística de Ciudad de Mexico.
Hace 2 años tuve la suerte de vivir en el DF, y la verdad es que el video, hecho con imágenes de excelente calidad, me trajo de vuelta a la memoria lugares que se me estaban olvidando y me dejo con unas ganas tremendas de volver.
Lugares como el paseo de la reforma, ciudad universitaria, el centro, los mercados, el metro, el segundo piso, el metrobus, los luchadores, los barcos de xochimilco, son apenas una pincelada de lo que la ciudad realmente es pero creo que con esto ya logra promocionarla lo suficientemente bien para el turistmo.
Que grande el deefe! Saludos a toda la gente que sigue a dFrente desde ese gran país.
Les recomiendo verlo en HD
Un grupo de amigos motivados con el deporte partieron un viaje a través de Chile por tres semanas. Aprovecharon de hacer esta película donde aparecen haciendo skate, ski, snowboard, surf y bicicleta en unos paisajes increíbles. Se las recomiendo, sobre todo a los que viven en Chile para que se den cuenta de los lugares que hay en su país.
El video después del salto (veanlo en HD)